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Astrium ha concluido la primera unidad del trío de satélites Swarm

La realización de la unidad de primer vuelo del trío de satélites en Astrium Swarm en Friedrichshafen (Alemania) representa un hito en la Agencia Espacial Europea (ESA) en la misión de explorar el campo geomagnético de la Tierra. El objetivo de la misión Swarm es analizar, con detalle sin precedentes, el campo geomagnético y de su evolución en el tiempo.

Los resultados de la misión ayudarán a mejorar nuestra comprensión del interior de la Tierra y el clima. El lanzamiento del trío de satélites se proyecta para 2012 desde Plesetsk (Rusia).

Los satélites se están poniendo a prueba en Ottobrunn, cerca de Munich, en una serie de pruebas a efectuar durante tres meses, que se han diseñado para demostrar su aptitud para el vuelo espacial. La primera unidad será entregada en Munich este mes. Los satélites de 2 y 3 se entregarán para las pruebas en febrero y abril de 2011, respectivamente.

 

En cierto modo, los satélites seguirán los pasos que Julio Verne trazó en su obra «Viaje al centro de la Tierra». Hoy, sin embargo, ya no es necesario cavar túneles o agujeros con en el fin de tener una mirada cercana sobre la composición del interior de la Tierra y los procesos que tienen lugar allí.

 

Podrán hacer lecturas muy precisas de la fuerza y la orientación de las fluctuaciones del campo geomagnético de la Tierra. Con una navegación precisa, medirá la velocidad y hará mediciones de la intensidad del campo eléctrico, proporcionando los datos de observación necesarios, para distinguir entre las distintas fuentes del campo geomagnético y explicarlas a través de modelos.

 

Conocer los campos gravitacional y magnético de la Tierra ofrecen una visión directa sobre su funcionamiento interior. A partir de las variaciones que estos campos muestran en diferentes momentos y lugares, los científicos pueden extraer conclusiones sobre los procesos dinámicos que tienen lugar debajo de la superficie del planeta. La observación de estos aspectos desde el espacio exterior ofrece una oportunidad única para dar un vistazo más de cerca, tanto en la composición del interior de nuestro planeta, como sobre los procesos que se generan.

 

La misión permitirá a los científicos analizar la influencia del Sol sobre la Tierra y el disponer de un mejor conocimiento del campo geomagnético también redundará en ventajas de carácter práctico, como la navegación más precisa para los buques y aeronaves, el descubrimiento de nuevos recursos naturales bajo la superficie de la Tierra, una mejor comprensión de los efectos del Sol sobre los ciclos meteorológicos de la Tierra, así como realizar a tiempo las advertencias de las radiaciones peligrosas.

 

Los tres satélites llevarán a cabo el estudio más exacto hasta la fecha del campo geomagnético y registrarán los posibles cambios que se producen en ella. Los satélites serán lanzados en una órbita polar a una altitud de 490 km. Después de cuatro años, dos de los satélites se dirigirán a una órbita más baja, alrededor de la Tierra, en tándem y a una altura de 300 km. El curso de tercer satélite, situado a una alura superior, será alterada para cruzase con los dos satélites en la órbita más baja, en un ángulo de 90 grados. Los tres satélites se lanzarán de forma simultánea desde el cosmódromo de Plesetsk (800 kilómetros al noreste de Moscú) en un vehículo de lanzamiento único Rockot.

 

Edición: José Fernández – Fotos: Astrium