Un coloso del transporte aéreo, el Antonov 225, ha aterrizado esta mañana en el Aeropuerto de Vitoria-Gasteiz. Se trata de uno de los dos únicos ejemplares que existe en el mundo.
El avión, de fabricación rusa, fue concebido en su origen para transportar al efímero transbordador espacial ruso Buran. En su bodega puede transportar cargas extremadamente pesadas y voluminosas, como trenes, helicópteros, turbinas y cientos de toneladas de suministros a zonas en conflicto o en situación de emergencia humanitaria. Dispone de seis motores, con un empuje cada uno de ellos de 23 toneladas, lo que da la medida de su imponente capacidad de carga. Soporta 250 toneladas en el interior de su bodega y hasta 200 en la parte superior del fuselaje.

Con el inicio de la nueva temporada de verano 2010, (este domingo 28 de marzo) el Aeropuerto de Barcelona estrena nuevas rutas intercontinentales, en una apuesta de las compañías por el aeropuerto.