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El Real Aero Club de España denuncia el trato de Aena a la aviación general y deportiva

Un avión arrastra un planeador

Un avión arrastra un planeador

El Real Aero Club de España en su función de protección del sector de la avión general y deportiva está teniendo en AENA Aeropuertos un hueso duro de roer. Esta empresa pública se está convirtiendo en estos años de crisis en uno de los mayores “hándicaps” para nuestra aviación. Algunos ejemplos: la subida de tasas, el aeroclub Nimbus, los horarios restringidos, las nuevas tarifas de aparcamiento…

La crisis económica está suponiendo una losa terrible para todas las empresas involucradas en la aviación general y deportiva. Y AENA, como gestor de muchos de los aeropuertos que son base de las operaciones de estos aviones está ofreciendo poca ayuda, y a pesar de las reuniones de trabajo con dicho organismo, ningún resultado para cambiar esta tendencia. Muy diferente de lo que ya se está encontrado, el Real Aero Club de España en la Dirección General de Aviación Civil desde hace un par de años.

La subida de las tasas aeroportuarias, la obligación del handling, la restricción de los horarios de operación (que en algunos casos, como el del Aeroclub de Vitoria ha obligado a su cierre), la situación del Aeroclub Nimbus por el nuevo y ahora desierto aeropuerto de Huesca-Pirineos… un largo rosario de problemas derivados de la actitud y las decisiones que están tomando los responsables de AENA Aeropuertos.

Edificio terminal del Aeropuerto de Huesca

Edificio terminal del Aeropuerto de Huesca

No hay que olvidar que a pesar de que AENA se encuentre en un proceso de privatización, en el que se pretende que el 30 por ciento de su capital pase a manos de cuatro o cinco inversores, otro 30 por ciento se coloque en bolsa, seguirá quedando un 40 por ciento en manos del estado, sin olvidar que esta privatización es todavía un proyecto y no se ha hecho efectiva. Hasta el día de hoy, una gran parte del capital de AENA ha salido de los impuestos pagados por todos los españoles y gestionados por el estado. Por eso no puede ser que en un momento de crisis del sector el organismo que gestiona muchos de los aeropuertos y también el espacio aéreo, sea uno de sus principales lastres.

Aeropuerto de Huesca

Aeropuerto de Huesca

Y aunque en la calle se pueda pensar que la aviación general y deportiva es solo “un par de ricachones dando vueltas con sus aviones”, nada más lejos de la realidad. Estamos hablando de un tejido de pequeñas empresas como las escuelas de vuelo y sus instructores, los talleres y sus mecánicos, las empresas de trabajos aéreos y servicios de emergencia con sus pilotos o los aeroclubes que soportan la aviación deportiva, que entre todos aun siendo un porcentaje pequeño de la actividad total, suponen un buen número de puestos de trabajo, y aportan su granito de arena en el sector productivo español.

Además este sector puede atraer a un turismo de calidad y alto poder adquisitivo, ofreciendo nuestras inmejorables condiciones climáticas, instalaciones aeroportuarias y un espacio aéreo muy poco congestionado, al resto de países de la Unión Europea.

El Aeroclub Nimbus, un ejemplo

El pasado 11 de febrero el representante del Aeroclub Nimbus, Luis Ferreira, ha tenido la oportunidad de comparecer ante la Comisión de Comparecencias de las Cortes de Aragón, criticando la actitud de AENA en su gestión del aeropuerto oscense (Huesca-Pirineos), y poniendo a todas sus fuerzas políticas de acuerdo en favor del Aeroclub y su actividad, algo muy difícil de ver en otros temas.

El Aeropuerto de Huesca, casi inactivo y con diversos defectos

El Aeropuerto de Huesca, casi inactivo y con diversos defectos

En esta comparecencia, el Sr. Ferreira señaló a AENA como culpable de “poner fin a la actividad centenaria del vuelo sin motor en la provincia”, y ha expuesto ante los diputados que la solución para este deporte en la comarca de Huesca pasa por solventar las deficiencias detectadas por AESA en el aeropuerto oscense, abordar la construcción de un nuevo aeródromo deportivo dentro de la misma comarca o bien favorecer una salida “digna” en el aeródromo de Santa Cilia dependiente del Gobierno de Aragón.

También señaló el estado de este deporte tras su salida del aeropuerto oscense como “un triste final para una historia brillante” y ha criticado como la reconversión del aeródromo de Monflorite en el actual aeropuerto “ha sido absurda, ha habido dilapidación de dinero público y un saqueo de una parte importante del patrimonio de la ciudad de Huesca, además de poner ahora en duda el rescate de montaña”.

El compareciente ha señalado que el aeropuerto “no ha satisfecho ninguna de las expectativas, mientras que el antiguo aeródromo era rentable y tenía actividad económica y turística”. Ferreiro ha criticado, asimismo, a AENA por su gestión, a la que ha culpado del “fin de la actividad que se inicio hace 102 años”, señalando que “el problema ha sido el estamento técnico de AENA, que no ha cumplido el mandato político que se plasmó en el plan director de favorecer la compatibilidad de actividades, así como el desprecio y abuso de poder contra la actividad deportiva”.

El representante del Aeroclub Nimbus ha lamentado también que no se alcanzara un acuerdo en el pasado sobre la construcción del aeródromo de Bolea, el cual se acordó construir para la práctica deportiva y que llegó a gozar del compromiso de AENA como única solución viable. “La falta de voluntad de AENA y de interés de la Administración”, ha criticado Ferreira, “han dado al traste con este proyecto a corto y medio plazo”.

Por último, Ferreira ha señalo que “la solución, en estos momentos, pasa por definir un calendario realista para la construcción de un nuevo aeródromo deportivo en la Comarca de la Hoya de Huesca y mientras tanto, favorecer la implantación del aeroclub dentro del aeródromo de Santa Cilia o incluso participar en una gestión del aeródromo mixta y que busque el equilibrio entre el uso comercial y deportivo”.

El helicóptero de rescate de montaña de Huesca

Foto: Fernando Paules

Foto: Fernando Paules

Otro capítulo más de los problemas que tiene AENA con los operadores de sus aeropuertos es el del helicóptero de la Guardia Civil encargado de los rescates en alta montaña, y que está estacionado en el aeropuerto de Huesca-Pirineos. Este destacamento está teniendo limitaciones para efectuar su trabajo con rapidez por problemas con una normativa de operación muy estricta. La dirección del aeropuerto está abriendo reiterados expedientes contra los pilotos por incumplir las normas de operación. Este protocolo obliga al equipo responsable del helicóptero a trasladarlo desde el hangar hasta la zona de despegue mediante un sistema de arrastre, operación en la que se tarda de 20 a 30 minutos. Los pilotos, en ocasiones despegan desde las inmediaciones del hangar donde se estaciona el helicóptero, consiguiendo así una respuesta mucho más rápida. Operación que es la que se ha venido realizando en los últimos 25 años.

Pero lo más chocante de todo esto es que la aplicación de una norma estricta, que perjudica la operación de un helicóptero que se utiliza para salvar vidas, se da en un aeropuerto como el de Huesca-Pirineos que actualmente no tiene prácticamente ninguna actividad. ¿No sería mejor que AENA se sentara a hablar con la Guardia Civil para mejorar la operación, en vez de dedicarse a expedientar a los pilotos?

…Y ahora más tasas

A partir del 1 de marzo se va a multiplicar aproximadamente por diez las tarifas de estacionamiento en todos los aeropuertos de la red de AENA. Hasta ahora el coste era de 1,57 €/día. A partir del próximo mes pasan a ser de 15 € para aviones de hasta 1,5 Tm y 20 € entre 1,5 y 2,7 Tm. Pero en Son Bonet, para “incentivar” la llegada de aviones en época turística, los precios serán de 37,50 € y 50 € (respectivamente) en los meses de julio y agosto. Todas estas tarifas son por día o fracción de tiempo superior a dos horas.

Se podrá contratar un abono mensual por avión, que costará 90 €/mes hasta 1,5 Tm y 150 €/mes de 1,5-2,7 Tm en aeropuertos donde el propietario tenga algún otro contrato con AENA y de 135 €/mes hasta 1,5 Tm y 250 €/mes de 1,5-2,7 Tm, cuando el propietario no tenga contratos con AENA. Esto supondrá alrededor del triple del coste actual, pues mientras antes no se pagaban cuando el avión estaba fuera del aeropuerto o en los hangares de mantenimiento, ahora se pagarán esas cantidades del bono mensual, independientemente de donde se encuentre la aeronave.