El Aeropuerto de Barcelona implanta el sistema de aeropuerto silencioso
El Aeropuerto de Barcelona ha modificado desde hoy, 16 de diciembre, el sistema de información al público mediante la reducción de los mensajes emitidos por megafonía, conformándose como «aeropuerto silencioso».
De esta manera, se contribuye a hacer más agradable y silenciosa la estancia tanto de los viajeros y sus acompañantes, como de los propios empleados del aeropuerto.
El Aeropuerto de Barcelona registró durante el mes de noviembre 2.320.274 pasajeros, cifra que supone un crecimiento del 15,1% respecto al mismo mes del año pasado. En concreto, destaca el crecimiento del 19,89% del tráfico internacional respecto a noviembre del 2009, mientras que los usuarios de vuelos nacionales han crecido un 8,9%.
El Aeropuerto de Barcelona presentó en el último Grupo Técnico de Trabajo de Ruidos (GTTR) la planificación de obras de mejora de la pista transversal, unos trabajos que permitirán seguir utilizando esta pista en la configuración nocturna en beneficio de las poblaciones que conviven con el aeropuerto.
El Aeropuerto de Sabadell ha realizado un simulacro de evacuación del Bloque Técnico de la instalación, con el objetivo de verificar la correcta implantación del Plan de Autoprotección de la instalación y comprobar los procedimientos de evacuación del edificio.
Se ha puesto un árbol de Navidad en la T1 y en la T2 de 10 y 6 metros, respectivamente. En los pasillos, plazas y entradas a las tiendas se han colocado árboles y bolas de mimbre iluminadas, así como logos luminosos de Las Tiendas del Aeropuerto.
Josep Piqué, presidente de Vueling ha manifestado en relación al anuncio del Gobierno de privatizar el 49% de AENA que «desde Vueling hemos manifestado repetidamente que la gestión de los aeropuertos basada en criterios empresariales favorece su crecimiento en todos los aspectos, desde el volumen de pasajeros transportados al empleo que generan en las comunidades a las que sirven. Por tanto, esperamos que, de aprobarse esta medida, sea una decisión rápida que signifique un nuevo impulso para nuestro sector, para el turismo y, en general, para la competitividad de Catalunya y España. En el mundo de hoy no es posible esa competitividad sin una industria aérea y unas infraestructuras modernas, dinámicas y gestionadas con criterios de máxima racionalidad».