Mañana se celebra el juicio por el cierre de tres bases de Ryanair en Canarias

Mañana tendrá lugar el juicio por el despido colectivo que Ryanair ejecutó en sus bases de Gran Canaria, Tenerife y Lanzarote el pasado 8 de enero. El sindicato de pilotos SEPLA considera que los argumentos organizativos y productivos alegados por la empresa en el procedimiento de despido colectivo son inexistentes, y en todo caso, insuficientes y, en consecuencia, el despido podría ser declarado improcedente.

De esta forma podría resarcirse el perjuicio sufrido por los trabajadores de las bases clausuradas que vieron extinguidos sus contratos en el mes de enero de este año.

El proceso colectivo que duró cinco meses desde el primer anuncio de Ryanair hasta su culminación ha estado plagado de irregularidades por parte de la aerolínea. Tanto en el ámbito formal como en el caso de los informes que Ryanair debía solicitar a los sindicatos -y que no fueron solicitados hasta el último día tras varios avisos por parte de la autoridad laboral- como en aspectos más prácticos como es la exclusión de Girona del ERE a última hora. Los informes redactados por la Inspección de Trabajo han dejado patente la mala fe de Ryanair a lo largo de todo el proceso lo cual podría dar lugar, incluso, a la declaración de nulidad de los despidos.

El caso de la base catalana es ilustrativo de la forma en que la “low-cost” irlandesa suele actuar con sus trabajadores. No fue hasta después de finalizar el período de consultas por el despido colectivo, cuando Ryanair planteó desafectar Girona. Sin embargo, esto no fue a cualquier precio, puesto que la aerolínea impuso un cambio de contrato en el que, además, recogía cláusulas abusivas, según Inspección de Trabajo.

Entre las condiciones que los pilotos de Girona se vieron obligados a firmar estaba la aceptación de un sistema de itinerancia prácticamente ilimitado a discreción de Ryanair. El cambiar el contrato de indefinidos a fijos-discontinuos, no cambiaba el hecho de que la empresa exigiese exclusividad a sus empleados. De igual forma, también se establecía un salario mínimo garantizado inferior al SMI en ese momento y la capacidad de la compañía para imponer y modificar unilateralmente las vacaciones de sus trabajadores. Sin embargo, la firma de este contrato abusivo era obligatoria para no quedar incluido en el ERE.

Años de incumplimientos

Dada la situación actual, conviene repasar el historial de antecedentes de Ryanair en nuestro país. La forma en que la compañía ha ejecutado este despido colectivo sólo es una muestra más de la forma en que viene tratando a sus empleados desde que llegase a nuestro país.

En sus inicios, Ryanair empleaba a los pilotos como falsos autónomos, método que aún está lejos de desaparecer, puesto que cerca de un 20% de sus tripulantes técnicos en nuestro país todavía opera así, y ello acuerdo de reconocimiento que Ryanair y la Sección Sindical de Sepla firmaron en 2018 establecía el paso a asalariados de todos sus pilotos autónomos.

Actualmente, un total de 15 pilotos se enfrentan a sanciones de 235.000 euros por parte de Hacienda por haber trabajado de acuerdo con el antiguo modelo de Ryanair, mientras que otros 12 se encuentran litigando para tratar de evitar estas multas.

Estas trabas son una técnica habitual de Ryanair que no duda en comprometer los derechos de sus trabajadores. Esto sucede también con las vacaciones, las cuales son impuestas de forma unilateral por parte de la compañía. Las diversas sentencias judiciales conseguidas por la Asesoría Jurídica de Sepla han obligado a Ryanair a recular en aquellas ocasiones en las que los trabajadores han demandado, teniendo además que conceder el período vacacional elegido de forma preferente por los pilotos.

Cualquier ausencia en Ryanair supone el inicio de un conflicto entre empresa y trabajador: desde la reducción de jornada, hasta la baja por maternidad, así como las propias ausencias por enfermedad. Las bajas por paternidad no están previstas por la compañía, de forma que, según relatan los propios delegados sindicales “en ocasiones puedes llegar a esperar un mes a ver si autorizan tu permiso”.

Algo similar sucede con las reducciones de jornada por guarda legal. Un derecho de los trabajadores que, en el caso de los pilotos de Ryanair es especialmente difícil de disfrutar. El procedimiento habitual a una solicitud en este sentido es una negativa rotunda o limitativa del derecho. Ahora, sin embargo, la situación está cambiando por el exceso de personal que Ryanair dice tener y han comenzado a conceder estas reducciones, aunque de forma dudosa, según explica la propia Sección Sindical de Ryanair.

Capítulo aparte merecen las bajas por enfermedad. Estas suponen un gran problema para los pilotos de Ryanair, puesto que la notificación de la indisposición para volar si un piloto se encuentra enfermo debe realizarse al menos dos horas antes de la establecida para el mismo, sin contemplar que esto pueda suceder posteriormente.

Además, la aerolínea tiene por norma enviar cartas en las que advierte a aquellos pilotos que hayan faltado varias veces advirtiéndoles de que su puesto puede peligrar. Incluso se les llega a convocar en la sede de Irlanda, para que el trabajador justifique sus ausencias, pese a que estas están debidamente acreditadas por el personal sanitario.