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Los investigadores de empresas andaluzas ya pueden ser miembros de pleno derecho de grupos de investigación

La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, ha modificado la normativa referente a los agentes del Sistema Andaluz del Conocimiento con el objetivo de que los investigadores que actualmente trabajan en los departamentos de I+D de las empresas de la comunidad puedan formar parte de cualquier grupo de investigación andaluz como miembros integrantes de pleno derecho, algo que hasta el momento no era posible. El cambio es atractivo para los profesionales del sector aeroespacial andaluz, que tiene un importante peso en la comunidad.

Con esta modificación de la normativa, el personal investigador de empresas y centros tecnológicos, que hasta el momento trabajaba con los grupos de investigación en calidad de colaborador, adquiere el mismo rango dentro del sistema.

El cambio pretende acortar la distancia existente entre el sector empresarial y los agentes generadores del conocimiento, compuestos fundamentalmente por las nueve universidades públicas de Andalucía. De esta forma, los investigadores pertenecientes a empresas que demuestren una colaboración activa con un grupo de investigación podrán integrarse como miembros de pleno derecho en los grupos adscritos a cualquier entidad incluida en el Registro de Agentes del Sistema Andaluz del Conocimiento.

 

La modificación también ofrece la posibilidad de incluir como miembros integrantes de los grupos de investigación al profesorado de niveles no universitarios, como Secundaria o Formación Profesional, siempre que colabore activamente con un grupo y que acredite dicha colaboración documentalmente.

La normativa continúa recogiendo la figura del colaborador para aquel personal que participe en el grupo a través de proyectos, contratos, publicaciones o cualquier otra actividad científica.

 

Además, podrán ser colaboradores de los grupos andaluces el personal docente e investigador con grado de doctor de universidades que no sean andaluzas; los investigadores de Organismos Públicos de Investigación (OPIS) no andaluces; los profesores eméritos de Universidad, doctores ‘ad honorem’ y académicos numerarios de instituciones de fuera de nuestra comunidad autónoma; y cualquier personal técnico que colabore con la actividad del grupo.

 

Aumento de la movilidad

En este marco, la modificación de la normativa busca fomentar la movilidad del personal investigador desde las universidades hacia la empresa privada, sin que éste vea perjudicada su trayectoria investigadora. Al formar parte de un grupo de investigación como integrante, el personal investigador proveniente de las universidades puede continuar desarrollando su carrera investigadora en el ámbito empresarial con todos los reconocimientos, a la vez que se facilita al personal investigador en las empresas el acceso a la financiación pública.

 

Asimismo, la nueva normativa favorece también la movilidad de los propios grupos de investigación. Éstos podrán cambiar su adscripción (con el consentimiento de la entidad a la que estuviesen adscritos inicialmente) en favor de cualquier entidad o centro acreditado como Agente Andaluz del Conocimiento, cuando el investigador responsable cambie de institución y sin necesidad de tener que recurrir a la creación de un nuevo grupo de investigación.

 

En Andalucía hay 1.819 grupos de investigación y más de 20.000 investigadores, 13.000 de los cuales son doctores. En la última década, el número de doctores en Andalucía se ha multiplicado por cuatro.

 

Edición: JFG