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La ESMA francesa, casi tras los pasos de Top Fly al presentar suspensión de pagos

Instalaciones de Esma en Montpellier

La ESMA (Ecole Supérieure des Métiers de l’Aéronautique), con sedes en los aeropuertos francesas de Montpellier, Marne-la Vallé y Lyon, se encuentra desde finales del pasado mes de abril bajo tutela judicial al haber presentado suspensión de pagos. La autoridad judicial francesa (tribunal de comercio de Montpellier) ha establecido un periodo de seis meses para que restablezca su equilibrio financiero. La evolución y la situación crítica de este centro de formación tiene una notable similitud con Top Fly, escuela de pilotos profesionales que operó en el aeropuerto de Sabadell hasta hace un año.



Según informa EducPros, web francesa especializada en información pedagógica, la Esma se encuentra en situación delicada a causa de «contratos de formación de extranjeros no rentables por la evolución del precio del petróleo», según les explicó un portavoz de Esma. Y subrayó que «es necesario que renegociemos estos acuerdos, que, en el pasado, fueron mal negociados», pues «penalizan la rentabilidad de la escuela», que, no obstante, prosigue su actividad formativa.

Los monomotores de Esma son Diamond DA40

La Esma cuenta con una plantilla de 134 empleados y es propiedad desde 2006 del fondo de inversión De Heer Investments Ltd., radicado en Hong Kong. Además de pilotos, forma mecánicos y tripulantes de cabina de pasajeros. En 2011 su facturación ascendió a 12,5 millones de euros, pero ya en 2009 perdió casi un millón de euros. Las pérdidas del año pasado no han sido reveladas. El director de Esma, Jean-Philippe Renaud, ha sido despedido y le ha sustituido un accionista, Frederick Fon Wai Kwok.

La Esma proyectaba abrir un nuevo centro en la antigua base militar de Nimes, para formar pilotos chinos, pero esta actuación ha sido cancelada. Ahora, el objetivo es que los contratos para formar pilotos asiáticos, principalmente vietnamitas, se negocien al alza, pues se acordaron unos precios por hora de vuelo inferiores al coste real. También, adaptar «la estuctura de costes a la competencia internacional», según se indica en el comunicado de Esma del pasado 4 de mayo.

La Esma comenzó hace años a formar pilotos para Vietnam Airlines y también personal de vuelo para compañías chinas. En 2008 abrió un centro en Vietnam y otro en Hainan (China) que, según las webs consultadas, han contribuido a empeorar su estabilidad financiera.

 

Top Fly: formación a precios muy ajustados

Directivos de Top Fly y Air China en 2006, cuando se negociaban los cursos de formación a chinos

El mercado asiático fue también la fosa que hundió a Top Fly. A finales de 2006 llegaron al Aeropuerto de Sabadell los primeros futuros pilotos chinos, seleccionados por Air China. Los directivos de Top Fly se vanagloriaron entonces de ser la primera escuela de Europa que obtenía permiso de la autoridad aeronáutica de China para formar pilotos.

En los meses y años siguientes llegaron nuevas tandas de alumnos al haberse negociado contratos con otras compañías chinas, como China Eastern.
El crecimiento de Top Fly, que se fundó en 1993, fue espectacular. Amplió sus instalaciones, flota de aviones y personal. Incluso, a principios de 2008 abrió un centro de formación en el aeropuerto de Huesca.

Pero los contratos con las compañías chinas también se rubricaron a precios muy ajustados. Tal vez, algún directivo pensó que el beneficio vendría si se formaban a cientos de pilotos al año. Inicialmente, la formación debía durar un año, a un ritmo intenso que apenas dejaba tiempo libre a los cadetes de la escuela. Los contratos incluían, además, de la formación, el alojamiento y manutención, que fue problemática porque los alumnos no se habituaron del todo a las comidas occidentales.

Alumnos chinos de top Fly, en abril de 2007

Transcurridos varios años de frenética actividad, las finanzas de la empresa empezaron a dar señales de estar exhaustas, precisamente cuando el flujo de alumnos chinos empezó a menguar. La empresa entró en una situación insostenible, puies tenía una flota sobredimensionada (buena parte de ella mediante contratos de leasing).

Además, por el Aeropuerto de Sabadell empezó a correr el rumor de que los chinos ya no necesitaban a Top Fly, porque habían copiado los planes de estudios y empezaban a impartir ellos mismos la formación en su país.

En 2008 Top Fly se retrasó durante varios meses en el pago de las nóminas. Cuando se restableció la normalidad, los empleados informaron que los dueños de la escuela habían captado un fondo de inversión holandés, y la situación pareció enderezarse. Pero, de nuevo transcurrido un tiempo, entre finales de 2010 y principios de 2011 se generalizaron los impagos de nóminas. Fue el principio del fin, mientras se continuaban realizando contratos a alumnos españoles, que pagaban por adelantado la costosa formación. Son los más de 60 alumnos que recientemente llevaron a juicio a la compañía por haberlos dejado con los cursos a medio impartir y endeudados con los créditos que habían. La sentencia estipula que el perjuicio económico asciende a 4,7 millones de euros.

La conclusión que se puede extaer de los paralelismos entre estos dos centros es que no se puede ofrecer la formación de pilotos profesionales a un precio ficticio, que no contemple los costes reales y los riesgos del aumento del precio de combustible.

Texto: José Fernández