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Y el peligro se materializó a 150 metros de la valla del Aeropuerto de Sabadell

Este vídeo lo grabó AeroTendencias.com el 31-12-2012, al regresar del aeródromo de la Cerdanya con motivo del Vuelo del Alba, que organiza el Aeroclub Barcelona Sabadell el último día del año. Se aprecia la existencia del restaurante anexo a la gasolinera, en Badia del Vallès, en el que ayer se estrelló un monomotor Cessna causando la muerte a sus dos ocupantes.

Badia del Vallès apenas tiene superficie urbanizable, más allá del abigarrado conglomerado de bloques de pisos que se levantó a principios de los años 70 del pasado siglo. Sin apenas espacio para levantar edificios y negocios, cuando se le presentó al Ayuntamiento la petición para ubicar una gasolinera y un restaurante de dos plantas, aproximadamente entorno al año 2005, debió de ser una bendición para un Ayuntamiento que apenas tenía ingresos propios. 

En primer plano, el edificio en el que ayer perdieron a vida dos personas / AeroTendencias.com

Entonces, al no vulnerar las servidumbres aeronáuticas, el organismo competente, la Dirección General de Aviación Civil -hoy Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA)-, no pudo oponerse a la construcción del inmueble. El techo del edificio está a unos 135 metros de altura sobre el nivel del mar. La franja de seguridad que se construyó en la primavera de 2008 está a una altura de 131 metros, según ha podido comprobar AeroTendencias.com al consultar Google Earth. 

La mayoría de aterrizajes que se realizan en el Aeropuerto de Sabadell lo son por la cabecera 13. Es decir los aviones sobrevuelan en la aproximación Sant Quirze del Vallès, situado en el otro extremo de la pista. Y cuando despegan sobrevuelan la gasolinera de Badia ya a bastantes metros de altura, pues practicamente todos los aviones se van al aire tras una carrera de despegue de 600 a 700 metros. 

Algunos días de otoño e invierno, e incluso durante algunas horas de un mismo día, no es extraño que la dirección del viento obligue a realizar los aterrizajes por la cabecera 31 y pasar a pocos metros del restaurante y gasolinera de Badia del Vallès. 

Ayer fue uno de esos pocos días del año en los que estaba operativa la cabecera 31. Pero el bello avión Reims Cessna F177RG Cardinal no pudo sobrevolar el edificio situado en su senda de planeo y no pudo alcanzar la pista de Sabadell, en servicio desde 1934. El peligro estaba allí desde el primer día y ayer se materializó.

No le faltó tiempo a un líder vecinal -el accidente no ocurrió en su población pero hizo declaraciones ayer a TV3, cuando aún no se había retirado el avión del lugar del accidente ni sacado los cuerpos de los infortunados aviadores-, para arremeter contra el Aeropuerto y pedir que se reduzca su actividad a «helipuerto».

El avión siniestrafo, fotografiado en el aeródromo de Igualada-Òdena en mayo de 2012 / Foto: José Ramón Pérez Ebrí

Afortunadamente, en la dilatada historia de la instalación ningún helicóptero ha caído en las inmediaciones del Aeropuerto. De ser así, seguramente habría pedido el cierre total de la instalación. Es la típica cantinela de polemizar sobre el sí o el no del Aeropuerto de Sabadell cuando ocurre un accidente en sus inmediaciones. Por cierto, que por ahora ninguno ha causado daños físicos a terceros. 

Una instalación que en estos tiempos, con el pesado fardo de las secuelas de la crisis, continúa generando empleo y riqueza y permitiendo que cada año un buen número de pilotos salgan de Sabadell con el título de piloto profesional en la mano. 

Una instalación que alberga servicios de emergencias (ambulancias médicas y aviones contra incendios) capaces de llevar a un hospital a un accidentado en la carretera o apagar un incendio en pocos minutos, ya sea en Collserola o el parque natural de Sant Llorenç Savall i Serra de l’Obac, como ya ocurrió en 2003. O, incluso ayudar a apagar el incendio de una fábrica cercana a Sabadell, como ocurrió una vez.

Esperemos que esta vez los políticos estén a la altura de la circunstancias y de la sensatez. Solo faltaría que se pusieran al nivel de aquellos que carecen de la más mínima cultura aeronáutica, tan necesaria en este país. Y que por tratar de ganare algún voto despotriquen contra un Aeropuerto impresindible para la conurbación de Barcelona y toda Cataluña.