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El satélite Sentinel-2A, listo para su lanzamiento desde Kourou

Foto: Airbus Defence and Space

Foto: Airbus Defence and Space

Los ingenieros de Airbus Defence and Space, la segunda empresa espacial del mundo,  están poniendo a punto el Sentinel-2A, el próximo satélite europeo de Copernicus que irá al espacio, y que despegará de Kourou, en la Guayana Francesa, el 23 de junio de 2015. Sentinel-2A será el segundo satélite que se lanzará formando parte del programa europeo Copernicus de control medioambiental.

Copernicus es un programa operativo dirigido por la Comisión Europea (CE) en asociación con la Agencia Espacial Europea (ESA). Los Sentinels de Copernicus suministran datos de la Tierra detectados remotamente para proporcionar servicios clave relacionados con el medioambiente y la seguridad.

Sentinel-2A ofrece “visión en color” para el programa Copernicus, y suministrará imágenes ópticas desde el rango visible al rango infrarrojo de onda corta del espectro electromagnético. A una altitud de 786 kilómetros, el satélite, de 1,1 toneladas de peso, proporcionará imágenes en 13 bandas espectrales con resoluciones de 10, 20 o 60 metros y una anchura de barrido única por su tamaño (290 kilómetros).

El diseño óptico del Instrumento Multiespectral (MSI) ha sido optimizado para conseguir una calidad de imagen excelente en todo su amplio campo de visión. La misión del Sentinel-2, con su sensor multiespectral y su amplia cobertura de barrido, no solo ofrece continuidad, sino que con sus más de 100 km de incremento en la anchura de barrido, también supera a las misiones Spot de Francia y Landsat de EE.UU.

Espejos fabricados en carburo de silicio

La estructura del telescopio y los espejos están fabricados en carburo de silicio, material que ofrece una estabilidad óptica muy elevada y que minimiza la deformación termoelástica, de manera que se consigue una excelente calidad de imagen geométrica. Se trata de un logro sin precedentes en esta categoría de sensores ópticos.

Los datos recogidos se utilizarán para controlar el uso de la tierra y sus cambios, el sellado del suelo, la planificación del terreno, la agricultura, la gestión de bosques, los desastres naturales (inundaciones, incendios forestales, corrimientos de tierras, erosión) y para facilitar las misiones de ayuda humanitaria. La observación medioambiental en áreas costeras forma parte asimismo de estas actividades, al igual que el seguimiento de glaciares, hielo y nieve.

La misión Sentinel-2 se basa en una constelación de dos satélites idénticos sobre la misma órbita, separados 180º para conseguir una mejor cobertura y un suministro de datos óptimo. Los satélites orbitan alrededor de la Tierra cada 100 minutos y cubren la totalidad de la superficie terrestre, grandes islas y aguas interiores y costeras del planeta cada cinco días. El lanzamiento del Sentinel-2B, con un diseño idéntico, está previsto para mediados de 2016.

La misión del Sentinel-2 ha sido posible gracias a la estrecha colaboración entre la Agencia Espacial Europea (ESA), la Comisión Europea, la industria, proveedores de servicios y usuarios de datos. Su desarrollo ha involucrado aproximadamente a 60 empresas, lideradas por Airbus Defence and Space en Alemania en lo relativo a los satélites y Airbus Defence and Space en Francia para los instrumentos multiespectrales, mientras que Airbus Defence and Space en España se ha encargado de la estructura mecánica del satélite.

La misión ha contado con el apoyo de la agencia espacial francesa CNES, que aporta la experiencia en procesamiento y calibración de imágenes, y del centro aeroespacial alemán DLR, que proporciona la carga útil de comunicación óptica desarrollada por Tesat Spacecom, una empresa subsidiaria de Airbus Defence and Space en Alemania.

Este desarrollo tecnológico permite a los satélites Sentinel-2 transmitir datos por medio de láser a otros satélites en órbita geoestacionaria que dispongan del sistema EDRS (European Data Relay System), que desarrolla actualmente Airbus Defence and Space para la ESA. Esta nueva autopista espacial de datos permite la transmisión de grandes volúmenes de datos a gran velocidad, de forma que la información puede estar disponible para los usuarios de forma aún más rápida.