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Se cumple 25 años del lanzamiento del satélite ERS-1, quie revolucionó la observación de la Tierra

Hoy se cumplen 25 años del lanzamiento del satélite ERS-1. En aquel entonces la observación de la Tierra desde el espacio se limitaba a cámaras o telescopios instalados en satélites (tecnología óptica) con las que podíamos ver con detalle muchas características de regiones de interés y sobre todo las claves climáticas del momento para hacer las predicciones del tiempo para el telediario.

Hacía tiempo que el hombre se había dado cuenta de que la perspectiva desde el espacio le ayudaba a conocer mejor su planeta, a entender sus procesos climáticos y geofísicos, o cartografiar con mayor exactitud la orografía del terreno. En definitiva, alejarse un poco para verse mejor. Los primeros satélites de la Agencia Espacial Europea (ESA) para observar la Tierra fueron los de la familia Meteosat de satélites meteorológicos.

Sin embargo había un gran inconveniente y es que con nubes no se ve lo que hay debajo, otro era que de noche tampoco se podía ver gran cosa. Esto es lo que suscitó la necesidad de desarrollar otra tecnología que no descansara de noche y que y que pudiera seguir dando información del terreno independientemente de las condiciones climáticas.  Las misiones posteriores, como ERS-1 y Envisat, de la ESA para la observación de la Tierra captaron nuestro mundo de una forma totalmente nueva.

El satélite ERS-1, revolucionó la observación de la Tierra vía satélite al revelar detalles nunca vistos hasta entonces, fue el primer satélite radar europeo. El programa ERS (European Remote Sensing) realmente sentó las bases de la tecnología y las aplicaciones de los satélites radar modernos. Las misiones ERS aportaron un bagaje científico y técnico para continuar descubriendo las complejidades detrás de cómo funciona el planeta, además de demostrar al mundo entero la capacidad de la industria europea.

Una capacidad de primera línea reflejada en sus tecnologías de vanguardia. Por ejemplo: la capacidad de medir la temperatura de los océanos con precisión; la técnica pionera de la interferometría de radar de apertura sintética, aportando la primer imagen de la deformación de la superficie asociada a procesos geofísicos; la generación de modelos de elevación digital del terreno; medición de datos de la velocidad y dirección del viento sobre el océano usados en la predicción del tiempo y oleaje; el estudio del ozono atmosférico y su relación con la contaminación del aire; el seguimiento de navíos y derrames de petróleo y trazar la deforestación; o la altimetría radar para cartografiar las capas de hielo desde el espacio.

ERS-1 fue el primer satélite de la Agencia Espacial Europea completamente dedicado a la teledetección remota desde una órbita polar. Ha probado ser un precursor de subsiguientes generaciones de misiones de observación que han realizado una contribución determinante al estudio y evolución de nuestro medio ambiente.

Airbus Defence and Space en España, que celebra sus 50 años de actividades espaciales, tuvo la fortuna de ser uno de los protagonistas de las misiones ERS. Su participación fue una de las mayores participaciones españolas en aquel entonces.

1.- Desempeñó un papel muy importante ya que diseñó y construyó la antena radar del Escaterómetro de Vientos que puede medir la velocidad y dirección del viento sobre los océanos. Estaba compuesta por tres antenas de guías de onda en aluminio. La utilización de los datos que suministra ha demostrado ser un aliado importante para los navíos que navegan cruzando los océanos del mundo.

2.- Así mismo, la empresa suministró otro de los instrumentos de la misión, el Altímetro Radar.  Un disco de fibra de carbono a modo de antena parabólica para determinar la altura de las superficies terrestres y marinas de la Tierra.

3.- Otra importante aportación fue la estructura RMF (Rigid Mounting Frame) que sirve para integrar la antena SAR (principal instrumento de ERS) en el satélite. Está compuesta por barras de fibra de carbono y terminales de aluminio, formando una estructura articulada que amarra la antena con la inclinación correcta por un lado por un lado y se fije al satélite por otro. Sus características debían incluir: un gran estabilidad ante las variaciones térmicas, alta rigidez para soportar los casi 325 Kg de la antena del radar de apertura sintética durante el lanzamiento y ser muy ligera.

4.- También se realizó  para los dos satélites ERS-1 y del ERS-2 el cableado, concretamente del AMI (Active Microwave Instrument), que incluía la antena SAR y el Escaterómetro de Vientos.

5.- Finalmente la empresa suministró los varios componentes que configuraban el Equipo de Soporte Mecánico de Tierra o MGSE, que incluía adaptadores para las mesas de ensayos, un pórtico de cero “g” para ensayar la antena SAR, contenedores, etc.