CCOO Aéreo y Servicios Turísticos, en coordinación con la Federación Europea de los Trabajadores del Transporte (ETF), alerta del grave deterioro de las condiciones laborales en varias torres de control liberalizadas en España y de las implicaciones que esta situación puede tener para la seguridad aérea.
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La advertencia se produce tras la reunión mantenida en el Aeropuerto de Jerez entre representantes de nuestro sindicato, organización afiliada a la ETF, y que solicitaron dicha reunión, y controladores aéreos que prestan servicio en esta infraestructura. El encuentro, celebrado a finales de marzo, permitió constatar una realidad marcada por la falta de personal, el incremento de la fatiga y la pérdida progresiva de profesionales con experiencia.
El caso de Jerez refleja, a nuestro juicio, las consecuencias de un modelo de liberalización basado en la competencia económica en un ámbito crítico como es el control del tráfico aéreo. La torre está gestionada actualmente por la empresa Saerco tras la adjudicación de un contrato con una oferta que, según trasladan las personas trabajadoras, no contemplaba adecuadamente las necesidades reales de plantilla ni los costes operativos. Pese a estas advertencias, el gestor aeroportuario Aena formalizó la adjudicación con el aval de la autoridad competente.
Desde el inicio del contrato se han producido reducciones salariales respecto a etapas anteriores y una salida constante de controladores hacia destinos con mayor estabilidad. La falta de reposición suficiente ha derivado en una infradotación estructural que incrementa la carga de trabajo sobre los profesionales que permanecen en la torre.
Los controladores y controladoras denuncian contactos reiterados fuera de su jornada y ampliaciones de servicio no planificadas para garantizar la continuidad operativa. También se han comunicado actuaciones realizadas fuera del tiempo programado o sin la correspondiente compensación. En una profesión donde la gestión de la fatiga y la concentración son elementos esenciales para la seguridad, estas prácticas resultan especialmente preocupantes. Además, varios profesionales han manifestado su temor a posibles represalias si hacen públicas estas circunstancias.
Desde CCOO trasladamos formalmente estas preocupaciones a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea sin haber obtenido respuesta. Las actuaciones judiciales impulsadas por nuestra organización han reconocido incumplimientos en línea con los testimonios de los trabajadores, aunque los plazos de ejecución retrasan la corrección efectiva de la situación.
La presión derivada de la falta de personal está teniendo, asimismo, impacto en la operativa diaria. Según se nos ha trasladado, la cooperación habitual entre torre y tripulaciones se ha vuelto más rígida, reduciendo la flexibilidad operativa que contribuye a la eficiencia y a la seguridad en los aeropuertos. Cuando las plantillas trabajan bajo mínimos y con mayor responsabilidad individual, la cultura colaborativa que sustenta la seguridad operacional se resiente.
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Con la renovación del contrato prevista en poco más de un año, consideramos que nos encontramos ante un momento decisivo. Permitir que se consolide un modelo basado en plantillas insuficientes y presión a la baja sobre las condiciones laborales sentaría un precedente peligroso para el conjunto del sistema aeroportuario español y europeo.
Desde CCOO Aéreo y Servicios Turísticos, junto a la ETF, exigimos a Aena, a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea y a las autoridades competentes el cumplimiento estricto de la normativa laboral y de los requisitos de gestión de la fatiga, la garantía de dotaciones de personal acordes con las necesidades reales de seguridad, el refuerzo de los mecanismos de supervisión en los servicios adjudicados por concurso y que las futuras licitaciones prioricen la seguridad y la sostenibilidad social frente al ahorro económico a corto plazo.
La seguridad aérea no puede convertirse en una subasta al mejor postor. Cuando se deterioran las condiciones de trabajo, se debilita la cultura de seguridad. Como organización sindical y como parte de la representación europea del sector, reiteramos que no podemos permitir que un servicio esencial quede sometido exclusivamente a criterios de coste.+