Bombardier vende su participación en el programa del A220 por 591 millones de dólares

Deja de fabricar aviones comerciales y ya solo produce jets de negocios

Línea de ensamblaje del Airbus A220 en Maribel (Canadá)

Bombardier, Airbus y el Gobierno de Québec han acordaron una nueva estructura de propiedad del programa A220 (originalmente CSeries), mediante la cual Bombardier ha vendido sus acciones a Airbus y al Gobierno de Québec. La transacción es efectiva de inmediato.

Mediange el acuerdo Airbus pasa a ser propietaria del 75% del programa del A220 y el 25% restante lo detenta el  Gobierno de Québec. Airbus tendrá en 2026 una opción de compra de la particación del gobierno quebequés. Bombardier recibe por la venta de sus acciones 591 millones de dólares.

Desde que Airbus adquirió la propiedad mayoritaria del programa A220, el 1 de julio de 2018, los pedidos netos acumulativos totales para el avión han aumentado en un 64% hasta las 658 unidades a fines de enero de 2020.

«Esta transacción respalda nuestros esfuerzos para abordar nuestra estructura de capital y completa nuestra salida estratégica del sector aeroespacial comercial», dijo Alain Bellemare, presidente y CEO de Bombardier. «Estamos increíblemente orgullosos de los muchos logros y el tremendo impacto que Bombardier tuvo en la industria de la aviación comercial. Estamos igualmente orgullosos de la forma responsable en que hemos salido del sector aeroespacial, preservando empleos y reforzando el cluster aeroespacial en Québec y Canadá. Estamos seguros de que el programa A220 disfrutará de una carrera larga y exitosa bajo la administración de Airbus y del gobierno de Québec».

El mercado de pasillo único es un motor de crecimiento clave, que representa el 70% de la demanda mundial futura esperada de aviones. Con un rango de 100 a 150 asientos, el A220 es altamente complementario a la cartera de aviones de pasillo único existente de Airbus, que se centra en el extremo superior del negocio de pasillo único (150-240 asientos).

Como parte del acuerdo, Airbus adquirió la capacidad de producción de paquetes de trabajo del Airbus A220 y A330 de Bombardier en Saint-Laurent, Quebec. Estas actividades de producción serán operadas por Stelia Aerospace, que es una subsidiaria 100% de Airbus.

Stelia Aéronautique Saint-Laurent continuará la producción de la cabina del piloto A220 y la producción del fuselaje de popa, así como los paquetes de trabajo A330, durante un período de transición de aproximadamente tres años en las instalaciones de Saint-Laurent. 

A finales de enero de 2020, 107 aviones A220 volaban con siete clientes en cuatro continentes. Solo en 2019, Airbus entregó 48 A220.

Con la venta de su participación en el programa A220, Bombardier culmina un proceso de venta de sus activos en el segmento de la aviación comercial. Primero vendió a la canadiense Viking Air el programa del hidroavión contraincendios Canadair CL415 por un cantidad de dinero que no se reveló. A esta misma empresa le vendió también, en noviembre de 2018, el programa del avión turbohélice Q Series por 300 millones de dólares.

Por lo que se refiere al programa del birreactor Canadair Regional Jet (CRJ), lo vendió a la japonesa Mitsubishi Heavy Industries por 550 millones dólares. Esta empresa esta embarcada desde hace más de una década en certificar el avión regional SpaceJet.

En consecuencia, Bombardier solo tiene presencia en la industria aeronáutica en la fabricación de jet de negocios, en concreto los modelos Learjet, Challenger y la familia de los Global.