Malaysia Airlines despide a 6.500 empleados y prevé refundarse con salarios más bajos y menos rutas

Boeing 737 de Malaysia Airlines / Foto: Wikipedia

Boeing 737 de Malaysia Airlines / Foto: Ian Lim – Wikipedia

Los 20.000 trabajadores de Malaysia Airlines reciben estos días la carta de despido de la compañía, si bien unos 13.500 de ellos tendrán hasta el próximo 12 de junio la oportunidad de decidir si continúan en la empresa que la sustituirá, para lo cual han de aceptar las condiciones de la futura aerolínea, que se refundará a partir del 1 de septiembre.

No todos aceptarán, porque en los últimos meses una parte de los empleados han buscado trabajo en otras compañías, pues era de prever la decisión que se ha adoptado estos últimos días.

El CEO de la aerolínea, el alemán Christoph Mueller, considera que con las medidas adoptadas se pondrán los fundamentos para que dentro de tres años vuelva a ser una compañía rentable. En el camino, desaparecerá la actual denominación de la aerolínea por otro nombre, que aún no se ha divulgado.

Para que la operación tenga un resultado positivo, los empleados de la refundada Malaysia Airlines percibirán salarios más bajos que los que se han venido pagando hasta ahora. Además, la futura compañía dejará de servir buena parte de las rutas de larga distancia para centrarse en los vuelos en la región de Asia-Pacífico.

Será la maniobra para pasar página del aciago 2014 que vivió Malaysia Airlines ya que perdió dos aviones de larga distancia. El primer suceso, todavía plagado de incógnitas, se produjo el 8 de marzo de 2014 cuando un Boeing 777 que realizaba el vuelo MH370 entre Kuala Lumpur y Pekín desapareció sin que se hayan encontrado restos del avión. Al parecer, la tripulación modificó el rumbo y el avión se habría estrellado en el Océano Pacífico, al oeste de Australia, al agotarse el combustible. En el aparato viajaban 239 personas.

El segundo suceso se produjo el 17 de julio, cuando el Boeing 777-200 (vuelo MH17) con 298 personas a bordo se desintegró en vuelo cuando sobrevolaba el espacio aéreo de Ucrania, Supuestamente fue derrribado por un misil lanzado por milicias prorrusas secesionistas que combaten con apoyo de Rusia en la región de Donbas.

Estos trágicos acontecimientos agravaron considerablemente la situación económica de la compañía, que llevaba ya un tiempo en números rojos. El gobierno de Malasia se vio obligado a nacionalizar la aerolínea e inyectó entorno a 1.400 millones de euros.