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Los satélites Galileo construidos por Astrium, en forma y plenamente operativos en órbita

Foto: Astrium

Los dos primeros satélites Galileo de Validación en Órbita (IOV) construidos por Astrium, están funcionando a la perfección y empiezan ahora su plena operación en órbita. Astrium, la compañía europea líder del sector espacial, pasó exitosamente la serie de pruebas en órbita después de su lanzamiento en el primer vuelo de Soyuz desde el Centro Espacial de Guayana, en la Guayana Francesa, que tuvo lugar el 21 de octubre de 2011.

Evert Dudok, CEO de Astrium Satellites, declaró: «Galileo, poseedor de un rendimiento único en su género, se está volviendo una realidad, y Astrium acaba ahora de superar otro hito con nuestros dos primeros satélites funcionando a la perfección y plenamente operativos. Estos satélites de Astrium ahora en órbita servirán de modelo para todos los demás satélites Galileo subsiguientes que se construyan en Europa. Una vez sean lanzados los satélites IOV 3 y 4, Astrium habrá sentado las bases para la totalidad del sistema Galileo y sus impresionantes prestaciones. Astrium y sus filiales están plenamente comprometidas con Galileo, al contar con una cuota del 50% de trabajo en los próximos satélites Galileo, desarrollar el Segmento Terreno de Control y ser partícipe de las actividades de sistema».

Los satélites ahora plenamente cualificados en órbita son los dos primeros de cuatro satélites IOV desarrollados por Astrium para el sistema Galileo, el sistema de navegación por satélite de Europa que proporcionará un servicio de posicionamiento en todo el mundo de alta precisión, con funcionamiento garantizado y bajo control civil. A los dos primeros ingenios se les unirán en órbita dentro de unos meses el tercero y el cuarto satélite IOV, que también se están fabricando bajo la tutela de Astrium. Una vez en órbita, estos cuatro satélites validarán el sistema de altas prestaciones Galileo, único en su género; cuatro satélites es el mínimo necesario para proporcionar información de posicionamiento en tres dimensiones.

Foto: Astrium

Un equipo bajo la dirección de Astrium en Alemania diseñó y fabricó los satélites, mientras que Astrium en Reino Unido desarrolló e integró la avanzadísima carga útil de navegación que llevan éstos.

Además de liderar el desarrollo de los satélites IOV de Galileo, Astrium está considerablemente involucrada en el Segmento Terreno de Control y las actividades de sistema de Galileo. Recientemente la compañía firmó un contrato por valor de 73,5 millones de euros con ESA (actuando ésta en representación de la UE) para convertirse en contratista principal del Segmento Terreno de Control de Capacidad Operativa Plena de Galileo. El contrato del Segmento Terreno de Control (GCS) abarca el suministro de instalaciones para la operativa de la constelación Galileo y será dirigido por el equipo de Astrium desde el Reino Unido.

La fase de definición y la fase de desarrollo y Validación en Órbita del programa Galileo fue ejecutada por la ESA y estuvo cofinanciada por ESA y la Comisión Europea.

La fase de Capacidad Operativa Plena del programa Galileo la gestiona y financia totalmente la Comisión Europea. La ESA y la Comisión Europea han firmado un acuerdo de delegación por el cual ESA actúa como agente a cargo de diseño y adquisición en representación de la Comisión.

El reto de Galileo

«Reto» es una palabra que aparece con frecuencia al hablar con las personas que participan en la construcción de los satélites Galileo. Ahora, con el lanzamiento de los dos primeros satélites Galileo IOV, el proyecto está por fin alcanzando el ritmo esperado. Diseñar y construir cuatro satélites, cada uno de ellos con los relojes más precisos que hayan volado al espacio hasta la fecha. Ha sido un verdadero reto

Foto: Astrium

Se puede decir, que desde un punto de vista tecnológico estamos hablando de algo bastante revolucionario. Europa está a punto de lanzar satélites de navegación que funcionan y que están haciendo uso de una tecnología que no está empleando ningún otro sistema en todo el mundo.

Los satélites IOV son esenciales para el sistema de satélites Galileo, están destinados a llevar a cabo la validación en órbita del sistema y han sido construidos por Astrium y ha involucrado a cientos de personas por toda Europa y el equipo industrial ha incluido a unas 43 compañías de 15 países europeos.

Tienen una masa de unos 700 kilogramos, cada uno de los satélites Galileo IOV definitivos posee una altura de unos 2,7 metros, y su anchura apenas rebasa un metro; al menos la mitad de tal volumen lo ocupa la carga útil.

Una tecnología nueva

Una de las nuevas tecnologías desarrolladas para éstos satélites IOV es la antena de navegación con la que están equipados, Se trata de una antena de banda L que transmite las señales de navegación a la Tierra, y que ha sido construida por EADS CASA Espacio. En su diseño se empleó la tecnología microstrip o multicapa con radiadores impresos, desarrollada por la empresa y utilizada en numerosos programas como Envisat, Inmarsat, Spainsat, Seosar/Paz, etc., y adaptada para el caso Galileo. Una de las ventajas de ésta tecnología, es el reducido peso de sus elementos con lo que se consigue una antena ultraligera y robusta. Además, opera en dos frecuencias para compensar el efecto de desfase que la ionosfera tiene en la señal.

EADS CASA ESPACIO también se ha hecho cargo del diseño del cableado completo de los satélites, colaborando en las actividades a nivel sistema para el cableado de los satélites con una persona destacada en Munich por 3 años.

Finalmente, la empresa suministró el sistema de sujeción y suelta que une los satélites a la estructura del lanzador, denominada dispensador para lanzarlos de 2 en 2. Los satélites van sujetos utilizando este sistema HRS (Hold Down and Release System) con uniones articuladas de elevada rigidez y alta capacidad portante. Poseen una elevada complejidad tecnológica y tolerancias muy exigentes.

La combinación de diversas soluciones de atenuación incluidas en el diseño hace que la emisión de choque, causada por la activación pirotécnica de la suelta, resulte considerablemente inferior a las de los sistemas comparables, lo que les dota de una gran ventaja competitiva, convirtiéndose en la referencia a usar en los futuros sistemas dispensadores.

En resumen, cada uno de los satélites IOV es una impresionante muestra tecnológica y, con el lanzamiento de los dos primeros satélites ya inminente, es éste un buen momento para reflexionar sobre lo que se ha conseguido.