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Cheops, la primera misión exoplanetaria de la ESA

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La ESA está preparando el lanzamiento de la primera de una serie de misiones dedicadas a distintos aspectos de la ciencia exoplanetaria. Cheops, el Satélite para la Caracterización de Exoplanetas, se lanzará este mismo año y tomará mediciones precisas de planetas conocidos que orbitan estrellas brillantes cercanas.

Se centrará especialmente en aquellas estrellas con planetas en el rango de tamaños de la Tierra a Neptuno. Al determinar el tamaño de estos planetas y combinar la información con datos ya conocidos de sus masas, Cheops permitirá calcular la densidad de cada planeta y caracterizarlos como, por ejemplo, mundos de lava o de roca, como la Tierra, planetas gaseosos o incluso oceánicos.

Las representaciones artísticas que aparecen en este montaje imaginan algunos de los tipos de exoplanetas y estrellas anfitrionas que Cheops podría estudiar.

En la próxima década, además, se lanzará la misión Plato (Tránsitos Planetarios y Oscilaciones de estrellas). Se trata de un cazador de planetas de próxima generación centrado en las propiedades de planetas rocosos en órbitas hasta la “zona habitable” —aquella en la que podría haber agua líquida en la superficie del planeta— alrededor de estrellas equiparables al Sol. También investigará la actividad sísmica en dichas estrellas, lo que permitirá caracterizar con exactitud la estrella anfitriona de cada planeta, incluida su edad, y obtener información sobre la edad y el estado evolutivo del sistema planetario.

La misión Ariel (Estudio de Grandes Exoplanetas por Detección Atmosférica Remota en el Infrarrojo), cuyo lanzamiento también está previsto para la próxima década, llevará la caracterización de los exoplanetas un paso más allá, al elaborar un censo químico de una muestra amplia y diversa de exoplanetas mediante el análisis de sus atmósferas. Así, los exoplanetas se podrán estudiar con un nivel de detalle sin precedentes, de forma individual y, aún más importante, en cuanto que poblaciones.

Cheops también proporcionará objetivos para próximas misiones, como el telescopio espacial internacional James Webb, que se empleará para detectar señales de agua y metano, elementos clave en nuestra búsqueda de signos de habitabilidad.

Junto con Cheops, estas misiones futuras harán que la ESA se mantenga a la vanguardia de la investigación exoplanetaria mucho más allá de la próxima década, y contribuirán a responder a una cuestión primordial: ¿cuáles son las condiciones para la formación de planetas y el nacimiento de la vida?

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La planificación a largo plazo es crucial para llevar a cabo estas misiones que investigan cuestiones científicas fundamentales y para garantizar el desarrollo continuado de tecnologías innovadoras, inspirando así a nuevas generaciones de científicos e ingenieros europeos.

¿Qué tipo de planetas estudiará Cheops?

El Satélite para la Caracterización de Exoplanetas, Cheops, estudiará mundos ultraterrestres para contribuir a establecer su naturaleza. Se centrará en planetas de tamaño entre la Tierra y Neptuno que orbitan estrellas brillantes cercanas, midiendo el tamaño del planeta a medida que transita por delante de su estrella.

Estos datos, combinados con información conocida sobre la masa del planeta, permitirán a los científicos distinguir mundos formados por roca densa de otros gaseosos, o planetas acuáticos de otros ricos en hielo, como puede apreciarse de izquierda a derecha en esta representación artística.

Cheops identificará si esos planetas tienen una composición más similar a la de Mercurio, Venus, la Tierra y Marte en nuestro Sistema Solar, o si más bien parecen versiones reducidas de los gigantes gaseosos Neptuno y Urano. También será capaz de identificar jupíteres calientes —grandes planetas gaseosos con masa y tamaño equiparables a los de Júpiter, pero muy cercanos a sus estrellas anfitrionas— o mundos de lava pequeños y rocosos que orbitan a poca distancia de sus estrellas.

Esta primera caracterización de dichos mundos, muchos de ellos sin equivalente en el Sistema Solar, constituye un proceso clave para comprender la formación, el origen y la evolución de esos pequeños exoplanetas.

Texto: www.esa.int