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Los Mossos tramitan denuncias contra pilotos de paramotor y de una avioneta por volar zonas y a alturas no permitidas

Un agente en la zona que sobrevoló la avioneta a muy baja alltura

Agentes de la Policía de la Generalitat – Mossos d’Esquadra de la Unidad Técnica de Seguridad Aérea y Policía Científica han denunciado los responsables de varios vuelos en Sitges y en Calafell, los días 12 y 17 de julio, respectivamente. Los agentes han concluido con éxito dos investigaciones por infracciones a la normativa aérea para vuelos que pusieron en peligro la seguridad de las aeronaves y la de personas en tierra.


 El viernes 12 de julio dos personas sobrevolaron con dos paramotores una zona no permitida al vuelo para este tipo de aeronaves en Sitges. Este espacio está cerca del aeropuerto de Barcelona – El Prat y es donde las aeronaves inician la última fase de aproximación.
 
A partir de las imágenes de los paramotores obtenidas por el helicóptero del Mossos y a partir de la investigación se ha conseguido identificar a los dos pilotos.
 
Por otra parte, el domingo 14 de julio una avioneta sobrevoló a muy baja altura la costa de Segur de Calafell, en la provincia de Tarragona. Este vuelo generó una situación de alarma y preocupación a las numerosas personas que en esos momentos estaban en la playa. La avioneta realizó un mínimo de dos pasadas en una de las cuales la aeronave expulsaba humo del que se utiliza en las exhibiciones aéreas.
 
Además de la alarma social generada cabe destacar que si esta aeronave hubiera experimentado algún tipo de dificultad técnica habría tenido que aterrizar sin tiempo de reacción sobre la playa, lo que hubiera puesto en grave peligro a las personas que había en ese momento .
 
La Unidad Técnica de Seguridad Aérea hizo búsqueda de la aeronave por varios aeródromos y aeropuertos a partir de imágenes publicadas en medios de comunicación, hasta que encontraron la aeronave, a pesar de que el piloto había sacado unas marcas adhesivas muy visibles que la podían identificar más fácilmente.
 
Una vez finalizada esta investigación y con diversas pruebas periciales realizadas por la División de Policía Científica, entre las que la toma de medidas a elementos de referencia en la playa, se ha podido concluir que la altura del vuelo era inferior a 50 metros cuando el mínimo legal es de 150 metros. Además de esta infracción, el piloto y la aeronave no disponían de toda la documentación en vigor.
 
Estos hechos han generado dos atestados que se han enviado al Ministerio de Fomento, en concreto a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, que determinará finalmente las infracciones cometidas y las sanciones que eventualmente habrá imponer.