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El hidroavión progresa en Francia

Desde hace ya al menos un año y medio se realizan en Francia gestiones para relanzar el vuelo con hidroavión. Este movimiento resurge cuando se ha cumplido ya el centenario del primer vuelo de un hidroavión, hito que precisamente aconteció en Francia y que protagonizó Henri Fabre. Además, el festival bianual de Biscarrosse, que se celebra por la primavera, sirve como catalizador de los apasionados de esta modalidad de vuelo. La próxima edición será en 2012.

En mayo de 2009 se constituyó la entidad France Hydravion, cuya web, www.francehydravion.org da cuenta de los frentes en los que se trabaja: coordinación de los promotores, identificación y estudio de posibles hidrosuperficies en las que desarrollar actividades periódicas u ocasionales, formación de pilotos y, muy especialmente dotarse de una reglamentación actualizada y acorde a la tipología de las modernas aeronaves.




En la web se explica que Francia cuenta con unos 5.500 kilómetros de costas, que dispone de unos 3.000 kilómetros de ríos navegables y que son varios cientos los lagos que, por sus dimensiones, pueden acoger un amerizaje y aterrizaje de un hidroavión, a partir de un ULM con flotadores. Un potencial acuático que debería posibilitar un incremento de la actividad en los próximos años.

France Hydroavion es fundamental disponer en 2011 de una reglamentación de síntesis que actualice la normativa actual, tanto en lo que se refiere a hidrobases como hidrosuperficies. Otro objetivo es alcanzar los 1.000 socios, sin que sea necesariodisponer de una aeronave o de experiencia aeronáutica.

Uno de los proyectos que ya está en marcha es la creación de Hydroland, la primera escuela de pilotos de hidroaviones, que se instalará en Biscarrosse, y que se centrará en formar a pilotos  para que obtengan la calificación de hidroavión. La previsión es que empiece a funcionar durante la próxima primavera. Además, propondrá vuelos turísticos o de iniciación y se prevé que disponga de bungalows próximos a la hidrosuperficie para que se alojen los usuarios de la escuela.

Foto: Josep Tomàs