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De profesión, piloto de helicóptero: ¿trabajar para morir?

Helicóptero operado por Inaer / Foto: Gobierno de Aragón

Helicóptero operado por Inaer / Foto: Gobierno de Aragón

El Sindicato Libre del Transporte sector Aéreo denuncia las alarmantes cifras de siniestralidad y mortalidad que registra el sector del helicóptero en España, sector representado mayoritariamente por la empresa Inaer. Esta empresa opera alrededor de 120 aparatos y trabaja en todo el país en servicios de emergencia tales como la lucha contra incendios, la evacuación sanitaria o el salvamento marítimo.

El análisis obtenido de los datos oficiales recogidos por la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA) entre 2004 y 2013 arroja una cifra inaceptable de 32 accidentes graves dentro de Inaer, con un balance de 33 personas fallecidas de las cuales 11 eran pilotos.

Tasa de mortalidad

Estos datos sitúan el índice de mortalidad de los pilotos de Inaer en 261 fallecidos por cada 100.000 trabajadores, o lo que es lo mismo 80 veces más que la media española. Por hacer una extrapolación para comprender la gravedad de los datos, sería como si la compañía Iberia hubiese registrado en sus operaciones cerca de 4.000 fallecidos durante los últimos diez años.

En nuestro país, incluso sectores considerados tradicionalmente muy peligrosos, como la minería, registran valores de 35,1 fatalidades, es decir, aproximadamente 8 veces menos que la de los pilotos de Inaer.

También fuera de nuestras fronteras, en Estados Unidos, la tasa de mortalidad más alta corresponde a los pescadores del mar de Bering (los del famoso programa de TV “Deadliest Catch” o “Pesca Radical”), con 116 fallecidos por cada 100.000 trabajadores, todavía muy por debajo de la tasa registrada por los pilotos de Inaer.

La situación es todavía peor en el caso de lucha contra incendios dónde se produjeron el 44% de los accidentes mortales. Este hecho es aún más grave si se tiene en cuenta que esta flota sólo está activa de tres a seis meses al año.

Copilotos, ¿lujo o necesidad?

El estudio hecho por SLT sector Aéreo muestra claramente como la presencia de un segundo piloto a bordo reduce drásticamente la mortalidad y la tasa de accidentalidad. El dato más alarmante se registra en las operaciones de lucha contra incendios dónde en el 93% de los accidentes no había copiloto.

La operación con mejores estándares de seguridad es la aviación comercial, dado que socialmente es inasumible cualquier tipo de accidente por la cuantía de víctimas que producen.

En los aviones de pasajeros que viajan a entornos controlados de los que se dispone de toda la información, bajo control de tráfico aéreo y con gran altura de seguridad, siempre hay al menos dos pilotos. En cambio, en las operaciones de helicóptero que están sometidas a gran variabilidad, se desarrollan muy cerca del suelo y en entornos hostiles, todavía sigue sin contemplarse la necesidad de operar siempre con copiloto.

Con todo, resulta escandaloso observar cómo Inaer se publicita como líder en seguridad, mientras aplica en su flota medidas que atentan gravemente contra ella. Desde 2013, para reducir los costes operacionales en varias comunidades autónomas, Inaer decidió prescindir de la figura del copiloto, poniendo así en grave riesgo la vida tanto de los ciudadanos que hacen uso del servicio como de los tripulantes que trabajan en él.

La conclusión es clara, ser piloto en España significa estar dispuesto a dar la vida por ello. ¿Estamos seguros de que no se puede hacer nada más?