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Trágico vuelco en el conflicto ucraniano

Ingo Mannteufel

Ingo Mannteufel

Hasta ahora, todos los indicios apuntan a que un disparo de los separatistas ucranianos derribó por error al avión malasio. Si es se confirma, las consecuencias políticas serían enormes, opina Ingo Mannteufel.

Todavía no está claro quién fue el responsable de la caída del avión de pasajeros de la aerolínea malasia (vuelo MH17) cuando sobrevolaba Ucrania Oriental. Ahora, urge una investigación internacional independiente.

Las pistas apuntan a los separatistas

Hasta el momento, todos los indicios apuntan a que los responsables del disparo fueron los separatistas apoyados por Rusia. No solo porque fueron ellos los autores de anteriores ataques contra aviones en la zona, sino también porque, según ellos, desde hace unos días poseen un sistema de defensa aérea BUK que permitiría alcanzar a un avión a 10.000 metros de altitud.

Más revelador todavía es el comentario de un líder separatista y ex oficial del servicio secreto ruso, Igor Strelkow; poco después de la caída del MH17, Strelkow se jactó en las redes sociales de que los separatistas pro rusos habían derribado un Antonow AN26 ucraniano. Sobre dicho disparo, nadie sabe nada. Por eso se cree que los separatistas confundieron el Boeing 777 de Malaysian Airlines con un avión militar ucraniano. Una confusión que también se intuye en las comunicaciones captadas entre separatistas y miembros del servicio secreto militar ruso GRU, según las cuales una unidad habría disparado a un avión desde Chernuchino, a pocos kilómetros del lugar donde cayo la nave.

Solo una investigación internacional independiente podrá llegar ahora a una conclusión clara sobre los responsables últimos del disparo. Se espera que el análisis de los datos de los satélites determine el punto exacto desde donde se disparó el misil.

Nueva escalada en el conflicto

El derribo del MH17 sobre Ucrania Oriental cambia en gran medida la estructura del conflicto que se vive desde hace semanas: el complejo sistema de defensa antiaérea necesario para atacar a un avión de una nación no participante en el conflicto, a 10.000 metros de altura, indica que los separatistas no son milicias populares que luchan por sus derechos con armas de pequeño calibre. Mucho más probable es que hayan recibido ayuda profesional para usar esos sistemas. El apoyo del ejército ruso sería difícil de probar, pero no resultaría descabellado suponerlo.

Texto: Ingo Mannteufel – Publicado en la web de Deutsche Welle