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USCA insinúa que las nuevas condiciones laborales de los controladores aéreos repercuten en su salud

La Unión Sindical de Controladores Aéreos, USCA, niega que el Colectivo esté realizando ninguna acción de presión contra las medidas adoptadas por AENA para cumplir la Ley 9/2010, que regula los servicios de Tránsito Aéreo, tal y como la empresa afirma en la nota de prensa que ha publicado.

USCA sostiene que existe una relación directa entre las bajas producidas desde la publicación de la Ley 9/2010 y las condiciones en que se está prestando el servicio, condiciones que incluyen jornadas mensuales de 30 días de trabajo.

Este es el caso de los servicios nombrados en el mes de julio a un controlador aéreo del Aeropuerto de Málaga, hecho que ha sido denunciado ante la inspección de trabajo y del que el Presidente de AENA tiene ya noticias. Así mismo se han presentado denuncias ante OACI (Organización Internacional de Aviación Civil) y Eurocontrol por lo irregular de la situación del control aéreo en España, incluyendo las fallas en seguridad, los turnos abusivos publicados y las irregularidades en distintos aeropuertos españoles.

USCA sostiene que AENA no está realizando los estudios epidemiológicos que manda la LPRL 31/1995, por lo que no conoce lo que le está sucediendo a su personal.

 

Por tanto no debería juzgar, como lo está haciendo, la supuesta razón de las bajas médicas. Según los controladores aéreos existe una relación directa entre las bajas producidas en el mes de mayo y la cantidad de servicios exprés nombrados, los cuales inciden en la aparición del estrés acumulado por la plantilla que produce episodios de ansiedad y la aparición de síntomas típicos en esta clase de trastornos como vómitos, afonías, etc. En concreto, en Alicante se nombraron 29 servicios exprés durante el mes de mayo.

 

La incertidumbre les afecta

La incertidumbre sobre los días de trabajo, la reducción de los tiempos de descanso durante la jornada laboral, la campaña pública de desprestigio y acoso al colectivo, los impedimentos que pone la empresa para reconocer el derecho a la reducción de jornada por guarda legal, la incertidumbre sobre las vacaciones y todo el conjunto de medidas que AENA está adoptando más allá del contenido de la Ley publicada, han terminado por hacer mella en las plantillas. Se han sufrido evacuaciones médicas en el puesto de trabajo, cuadros de arritmia y de ansiedad, subidas de adrenalina e incluso casos de depresión.

 

«Los controladores aéreos no nos negamos a que se realicen las inspecciones oportunas por parte de la empresa, ya que AENA está en su derecho y no tenemos nada que esconder» asegura Daniel Zamit, portavoz de USCA, quien añade que «lo que AENA califica como absentismo laboral son bajas legales certificadas por los profesionales de los servicios públicos de sanidad. Que su labor se ponga en entredicho nos parece otra huida hacia adelante en esta carrera de despropósitos en la que están inmersos nuestros gestores. Además AENA tiene la facultad de abrir expedientes disciplinarios por absentismo y no hay un sólo expediente de este tipo abierto a día de hoy».

 

Retrasos y personal

En cuanto a que les atribuyan las demoras, los controladores aéreos consideran que estos retrasos están causados única y exclusivamente porque entran menos controladores a trabajar cada día, cantidad determinada por AENA en función de los recortes de gastos a los que están obligados por la deuda que arrastra el ente y de la que no es responsable el colectivo de controladores.

 

La supuesta propuesta de AENA en la mesa de negociación para evitar el abuso de los servicios forzosos no se ha concretado, entre otras cosas porque los pretenderían suplir con horas extraordinarias remuneradas a un precio inferior al de las horas ordinarias. Además, USCA no entiende con qué propósito AENA ha cesado al hasta ahora Presidente la de Mesa de Negociación, que era testigo y fedatario de las propuestas presentadas y/o rechazadas.

 

Edición: José Fernández