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El aeropuerto de Ginebra colabora en el desarrollo de un nuevo vehículo ecológico

En colaboración con la empresa Catecar, el aeropuerto de Ginebra ha coenzado a participar en el desarrollo de un nuevo vehículo ligero, poco contaminante y barato que integra diversas tecnologías desarrolladas por universidades y centros de investigación. Después de sus primeras evoluciones por las plataformas del aeropuerto ginebrino, el «Swiss Green High Tech Urban Vehicle» podría llegar a satisfacer las necesidades de movilidad urbana e interurbana de la población.

 

La entrega del primer prototipo al aeropuerto de Ginebra se realizó el pasado 31 de enero. Se trata un innovador vehículo urbano llamado a funcionar con un motor eléctrico alimentado por baterías pequeñas (35 kg), equipado con un techo solar, y un motor convencional para extender la autonomía que consumiría solo 1 litro por cada 100 km. Según el fabricante, el techo solar le daría en Suiza energía para recorrer 4.000 km. al año.

Las pruebas realizadas sobre el asfalto de Ginebra del primer vehículo deben permitir la entrega en abril de 2012 de un segundo prototipo que incorporará nuevas especificidades. el Grupo Catecar tiene previsto poner en marcha la construcción de un primer lote de 200 vehículos para ser utilizados en exclusiva en aeropuertos, porque no se precisa que haya obtenido la certificación. La misma se gestionaría y obtendría en una segunda fase, cuando el vehículo se lance al mercado, lo cual prevé realizar el fabricante en 2013. Se calcula que su precio rondará los 15.000 euros.

La homologación del vehículo en Suiza se prevé realizar a finales de 2012, con la intención de lograr la homologación europea en 2013. El fabricante indica en su web que levantará una fábrica para producir los coches y que en la industria produjcirá el 70% de componentes del auto.

Las autoridades del aeropuerto de Ginebra indican en la web de la infraestructura que están felices de participar en esta aventura científica e industrial, proporcionando la Catecar, el campo de pruebas que representan las instalaciones del aeropuerto. Además, está postura está en consonancia con la política ambiental desarrollada por el aeropuerto de Ginebra en el marco del cumplimiento de diversas leyes sobre aire, agua, suelo o el ruido, y su voluntad de limitar el impacto de la plataforma industrial en el medio ambiente.