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CT Ingenieros entra en el capital de Axter Aerospace

axter_aerospaceCT Ingenieros ha adquirido el 33,33% del capital de Axter Aeroespace, una empresa creada por dos emprendedores españoles, el ingeniero aeronáutico Miguel Suárez y el ingeniero industrial Daniel Cristóbal, que han patentado un sistema propio destinado a incrementar la seguridad en la aviación general.

Según el consejero delegado de CT Ingenieros, Jesús Prieto: «La toma de participación en esta empresa responde a nuestra vocación de apoyar el emprendimiento. Desde Axter han considerado que la entrada de CT Ingenieros en su capital es la mejor forma de consolidar su proyecto».

Tras patentar el sistema, Miguel Suárez y Daniel Cristóbal recibieron un crédito NEOTEC del antiguo ministerio de Ciencia y Tecnología y lanzaron la empresa Axter Aerospace, en la que ahora entra CT Ingenieros con un tercio del capial.

Las estadísticas de la aviación deportiva dejan ver que en España, los ultraligeros sufren una media de 17 accidentes al año. De este número, cuatro son provocados por la pérdida parcial o total de potencia del avión. En el 50% de los mismos la aeronave sufre daños severos o queda completamente destruida.

Si nos referimos a Europa, el número de accidentes de ultraligeros provocados por un fallo de motor asciende a 47, de los cuales 7 llevan asociados consecuencias fatales. Además de las pérdidas humanas de valor incalculable, existen pérdidas económicas derivadas de la reparación y vuelta al servicio de la aeronave accidentada. Este tipo de accidentes suponen para las compañías de seguros y/o propietarios un gasto medio anual de 2,5 millones de euros en Europa.

En cuanto a la aviación general, clasificación que comprende los aviones más ligeros, avionetas en el lenguaje común, sólo en Europa y Estados Unidos se reportan una media anual de 615 accidentes provocados por pérdida parcial o total de potencia del avión. De ellos, 71 tienen consecuencias fatales, es decir, al menos 71 personas mueren al año en accidentes provocados por un fallo del motor. Este tipo de accidentes suponen a las compañías de seguros y/o propietarios un gasto medio anual de 24 millones de euros.

Para evitar este tipo de accidentes, dos ingenieros españoles, Miguel Suárez y Daniel Cristóbal desarrollaron el sistema Axter, que confiere a la aeronave la capacidad de seguir volando en caso de pérdida parcial o total de potencia provocada por fallo en el motor.

Pero además de redundar en el aumento de seguridad de la aviación general y deportiva, el sistema permite un ahorro significativo de los costes de operación del avión, y de mantenimiento, a la vez que reduce el consumo de combustible, y aporta mejoras significativas en la reducción de gases de efecto invernadero y de emisiones acústicas.