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Firmado un protocolo para crear en Guadalajara un Centro de Investigación Espacial

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, aseguró el miércoles día 13 en Guadalajara, en la firma del protocolo para la creación de un Centro de Investigación Espacial, que esta iniciativa representa el importante esfuerzo que en Castilla-La Mancha se está haciendo por dar un salto cualitativo hacia adelante para mejorar la posición de la comunidad autónoma y de Guadalajara en relación la I+D+i.

 

 

Según una nota de prensa del gobierno de Castilla-La Mancha, Barreda, que firmó este acuerdo de colaboración con el director general del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), Jaime Denís, y el rector de la Universidad de Alcalá, Virgilio Zapatero, recordó que Castilla-La Mancha partía «de mucho más atrás» que otras comunidades autónomas «y por eso tenemos que hacer un esfuerzo complementario».

En este sentido, Barreda afirmó que el Gobierno regional ya está en ese camino pues desde el año 2005 a 2009 ha triplicado el presupuesto destinado a I+D+i. “Y tenemos que seguir haciéndolo porque todavía es insuficiente”, apuntó el presidente, que aseguró tener muy claro que este debe ser el camino y la apuesta de futuro.

 

Según el presidente, el camino ahora es seguir trabajando para concretar el contenido del protocolo y que lo antes posible el campus de la Universidad de Alcalá en Guadalajara y el Parque Científico y Tecnológico, que también estará en dicho campus, estén lo antes posible, «de ahí que sea necesaria la colaboración leal de todas las instituciones para que esto vaya para adelante». Finalmente, Barreda agradeció la labor de todos los que han hecho posible este protocolo y aseguró ponerse a disposición del INTA y la Universidad de Alcalá «para hacer realidad este proyecto o cualquiera similar que redunde en beneficio de Castilla-La Mancha».

 

Proyectos de referencia internacional

Por su parte, el rector de la Universidad de Alcalá, Virgilio Zapatero, explicó que su idea es que el campus de Guadalajara, y en concreto su Parque Científico y Tecnológico, tenga algunos proyectos de referencia internacional y, añadió, uno de ellos es precisamente este Centro de Investigación Espacial con el que se espera se comiencen a aglutinar empresas e investigadores «que hagan del campus de Alcalá un centro de referencia por su nivel de investigación».

Asimismo, para el rector, este tipo de centros son los que pueden ayudar a que el país salga reforzado de una crisis cuya única salida es aumentar la productividad mejorando la tecnología y la investigación. «Una apuesta a medio plazo en este tipo de centros nos lleva a un nuevo modelo económico y a situar a Castilla-La Mancha entre las comunidades autónomas que apuestan por la I+D+i», señaló.

 

Finalmente, el presidente del INTA, Jaime Denís, recordó la larga trayectoria que tiene el instituto en este campo que, recordó, cuenta con excelentes científicos dispuestos a compartir su experiencia, «y a este proyecto le daremos nuestro más decidido apoyo para que pronto sea una realidad tangible».

 

Inversión incial de cuatro millones

El Centro de Investigación Espacial comenzará su actividad en las instalaciones provisionales del Parque Científico y Tecnológico de Guadalajara. Su sede definitiva estará en el Polígono del Ruiseñor, cuya fase de urbanización está ya en marcha.

Esta sede definitiva constará de 800 metros cuadrados destinados a despachos, salas de reuniones y servicios comunes y 600 metros cuadrados dedicados a laboratorios específicos, estimando un coste total de construcción y equipamiento de unos 4 millones de euros.

 

La creación de este Centro se enmarca en las medidas del Pacto por Castilla-La Mancha orientadas a sentar las bases a medio y largo plazo de una economía más sostenible y un modelo productivo más competitivo, pero también más compatible con el medio ambiente, y una sociedad basada en el conocimiento y la innovación.

Asimismo, se hace una apuesta por un sector de alto contenido tecnológico y con fuerte implantación en la región como es el aeroespacial, ya que representará el nexo de unión entre investigadores en centros públicos y las empresas que proporcionan la tecnología puntera para este tipo de proyectos.

 

Edición: José Fernández