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Lufthansa equipa un A340 con una unidad preparada para el traslado de pacientes de Ébola

Lufthansa a acondicionado uno de sus Airbus A340 con una dependencia equipada para el traslado de personas contagiadas con el virus Ébola, a petición del gobierno de Alemania.

Ayer se presentó el avión en Berlín, que fue visitado por el ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, y el ministro de Salud Hermann. Gröhe aceptaron recibir el primer avión de evacuación del mundo para el transporte y el tratamiento de pacientes de Ébola en nombre del Gobierno alemán en la actualidad.

Los ministros alemanes de Relaciones Exteriores

Los ministros alemanes de Relaciones Exteriores y Salud, en la unidad de contagiados de Ébola / Foto extraida del Twitter del ministerio de Relaciones Exteriores alemán

A diferencia de los aviones más pequeños que han sido esporádicamente utilizados hasta la fecha, la instalación, realizada por Lufthansa Technik, puede proporcionar cuidados intensivos a bordo. El Grupo Lufthansa fue capaz de completar una tarea tan compleja y exigente técnicamente en un corto espacio de tiempo, pues comenzó el 17 de noviembre y ayer se presentó. En los trabajos de acondicionamiento ha colaborado el Instituto Robert Koch.

El espacio para los enfermos de Ébola se encuentra en la parte media y trasera del avión. Se procedió a la retirada de asientos, un galley (área de cocina), lavabo y compartimentos para equipajes. El resultado es una unidad de aislamiento equipada para el tratamiento  de pacientes, en una habitáculo hermético con presión negativa.

Lufthansa

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En el interior, los médicos pueden proporcionar a los pacientes la atención y el tratamiento intensivo durante el vuelo sin dejar de estar totalmente protegidos. Dos tiendas de campaña exteriores, que también son herméticas, sirven como amortiguadores de la célula donde se halla el paciente. Según el comunicado de Lufthansa, que no precisa si la unidad puede llevar a más de un paciente, en la parte delantera de la cabina hay asientos para 19 pasajeros, reservados para personal médico, asistentes, técnicos encargados de verificar el buen aislamiento de la unidad y para un ingeniero de Lufthansa.

La previsión es que esa unidad se mantenga operativa durante seis meses. La compañía informa que unos 700 pilotos y tripulantes de cabina se han ofrecido voluntarios para intervenir en estos vuelos si se les necesita.