dreamair

Las deficiencias aeroportuarias de Latinoamérica lastran el crecimiento económico

Obras en el Aeropuerto argentino de Mendoza / Gustavo Lepez

Obras en el Aeropuerto argentino de Mendoza / Gustavo Lepez

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) ha urgido a los gobiernos de Latinoamérica y el Caribe a que aborden de forma prioritaria ‒en cooperación con la industria‒ los problemas de infraestructuras en la región, con el fin de potenciar la aviación e impulsar así el desarrollo económico y social que aporta este importante sector.

Se espera que la demanda de pasajeros en Latinoamérica y el Caribe alcance los 658 millones de pasajeros en 2035, una cifra superior al doble de los 298 millones de pasajeros que viajaron en 2015.

Si se cumple esa demanda, el número de puestos de trabajo relacionados con la aviación crecerá de 5,4 millones a 8,4 millones en el mismo período.

Y la contribución de la aviación al PIB regional aumentará desde los 176.000 millones de dólares en 2015 hasta los 380.000 millones en 2035.

«A pesar de la retórica proteccionista ‒que debemos saber contrarrestar‒, las economías necesitan la conectividad aérea para crecer e integrarse en el mercado mundial», declaró Alexandre de Juniac, consejero delegado de la IATA durante el Foro de líderes de aerolíneas de ALTA, en la Ciudad de México.

Refiriéndose a Latinoamérica y el Caribe, De Juniac destacó los numerosos desafíos que enfrentan las aerolíneas. «Los costes operacionales son elevados. Los impuestos son significativos.

Además, las reglamentaciones son onerosas y, a menudo, no están en consonancia con las normas internacionales.

Necesitamos trabajar mano a mano con los gobiernos para abordar estos temas de manera efectiva y beneficiarnos del desarrollo económico y social que ofrece la aviación. Es necesario resaltar la importancia de la cooperación gobierno‒industria como una gran oportunidad para crear valor mediante la modernización urgente de las infraestructuras en la región».

Deficiencias en el aire y en tierra

De Juniac urgió a la región a que aborde dos problemas fundamentales:

La capacidad debe crecer en línea con la demanda: Las limitaciones que presentan los aeropuertos de Bogotá, Lima y Ciudad de México reflejan el problema de capacidad aeroportuaria que sufre la región. Y aunque ya se han puesto en marcha planes para resolver esta situación, tendrán que pasar años antes de que el problema se resuelva, con el consiguiente perjuicio para el empleo y el crecimiento económico.

Bogotá es un ejemplo de la necesidad de contar con la participación de la industria para el estudio de soluciones óptimas que respondan a las necesidades del mercado. El lugar que ocupa Argentina en el ranking de calidad de infraestructura1 ‒114 de un total de 141 países‒ no deja lugar a dudas de que Argentina necesita una revisión urgente de su anticuado y costoso sistema de navegación aérea.

Privatización de las infraestructuras: De Juniac lanzó un mensaje de cautela respecto a la privatización de los aeropuertos. «Aprovechar la fortaleza del sector privado para mejorar las infraestructuras requiere una regulación firme para proteger a los usuarios del abuso de los monopolios», dijo.

De Juniac instó a los gobiernos a otorgar las concesiones de las infraestructuras a socios alineados con el interés a largo plazo de mejorar la conectividad aérea para un crecimiento económico sostenible, en lugar de perseguir el beneficio económico a corto plazo de aquellos que presentan la oferta más alta.

Chile, un modelo para los gobiernos con visión de futuro por su apoyo al desarrollo de una industria de transporte aéreo competitiva, es un ejemplo de lo que puede suceder cuando la regulación no es lo suficientemente fuerte. «La prefinanciación del proyecto de expansión del aeropuerto de Santiago ha provocado una dramática subida de las tasas aeroportuarias, una medida que pone en riesgo la competitividad del transporte aéreo del país junto con los beneficios sociales y económicos que genera», dijo De Juniac.