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‘Mayday’ de 2 aviones en septiembre al tener problemas para aterrizar en Baleares y quedarles poco combustible

Torre de control del Aeropuerto de Palma de Mallorca / foto: Aena

Torre de control del Aeropuerto de Palma de Mallorca / foto: Aena

Los días 1 y 4 de septiembre el mal tiempo complicó durante unas cuantas horas el tráfico aéreo en los tres aeropuertos de las Islas Baleares. Los momentos más críticos los vivieron las tripulaciones de dos aviones que tuvieron que declarar ‘Mayday’ al quedarles poco combustible, tras haber frustrado el aterrizaje en el Aeropuerto de Palma de Mallorca.

Del relato de la información provisional que ha divulgado la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC), la operación más compleja la seguramente la vivió la tripulación del Boeing 757-200 de Privilege Style, matrícula EC-ISY. Hacía un vuelo para Jet2.com entre Manchester y Palma de Mallorca con 208 pasajeros y ocho tripulantes.

A las 8:02 la tripulación entró en contacto con el centro de control de Palma de Mallorca, que les autorizó volar a Andrax, a la vez que obtuvieron permiso para desviarse y esquivar nubes. A las 8:31 se autorizó que aterrizase pero cinco minutos después, «cuando se encontraban en corta final y en contacto visual con la pista, la tripulación decidió frustrar el aterrizaje, debido a que la velocidad indicada [del viento] se incrementó subitamente de 180 a 220 nudos».

El centro de control comunicó en los minutos siguientes que los dos aviones que le seguían tampoco habían podido aterrizar. Incluido el 757 fueron cuatro los aviones que no pudieron aterrizar en Palma.

La tripulación pidió dirigirse al aeropuerto alternativo de Menorca, pero tras efectuar un nuevo desvío para evitar nubes y las previsibles turbulencias, «se les informó que también había aeronaves frustrando en el aeropuerto de Menorca». Afortunadamente, en Ibiza las condiciones meteorológicas eran buenas y la tripulación se dirigió a dicho aeropuerto. A las 8:52 horas la tripulación comunicó que le urgía aterrizar ya que «estaban cortos de combustible», motivo por el cual declararon «Mayday», a fin poder tomar tierra en el menor tiempo posible, a lo cual accedió la torre de control priorizando la maniobra del 757.La aeronave aterrizó sin mayores complicaciones a las 9:13 horas.

Aeropuerto de Palma de Mallorca / Google Earth

Aeropuerto de Palma de Mallorca / Google Earth

La CIAIAC indica que la meteorología en Baleares se caracterizó la mañana del incidente por la «presencia de tormentas severas, con granizo en algunas ocasiones, que dieron lugar a que numerosas aeronaves en llegada hicieran esperas para realizar la aproximación a los aeropuertos de Palma de Mallorca, Menorca e Ibiza, y a diez desvíos del aeropuerto de Palma de Mallorca hacia otros aeropuertos».

Cizalladura en Palma de Mallorca, en corta final

También la tripulación de un A321-211 de Thomas Cook Airlines se vio impelida a recurrir al ‘Mayday’ el pasado 1 de septiembre. Habían despegado de Norwich (Reino Unido) y se dirigían a Palma de Mallorca. En el avión había 178 pasajeros y ocho tripulantes y el aeropuerto alternativo era el de Menorca.

Los controladores de la torre de control del aeropuerto autorizaron el aterrizaje del avión a las 14:41 horas. Pero a las 14:46 «cuando se encontraba en corta final y en contacto visual con la pista, la tripulación decidió frustrar el aterrizaje». Dos minutos antes también frustró la maniobra la aeronave que le precedía «y también lo hicieron la tres que le siguieron en secuencia de aproximación».

A las 15:03 horas «cuando la aeronave se acercaba al localizador de la pista 06L, se le informó que las aeronaves precedentes habían notificado la presencia de cizalladura (‘wind shear’) en corta final». Entonces la tripulación optó por dirigirse a Manorca con «rumbo directo».

A las 15:13 horas la tripulación declaró «Mayday por combustible» y a las 15:32 tomó tierra con normalidad.

También, el 1 de septiembre fue un día problemático. Hubo «tormentas acompañadas de chubascos intensos y fuertes corrientes descendentes, que dieron lugar a que numerosas aeronaves en llegada hicieran esperas para realizar la aproximación a Palma de Mallorca y Menorca, y a continuos desvíos hacia otros aeropuertos y/o frustradas, en el aeropuerto de Palma de Mallorca».